En San Valentín nos ponemos románticos… y también un poquito “gastones”. Nos lucimos con “el” anillo, un reloj, un bolso, un celular nuevo, una escapada de fin de semana, una cena especial. Y está perfecto. El detalle es que, cuando ese regalo es costoso o cuando ese viaje implica reservas no reembolsables, a veces el amor se nos queda en la intención y se nos olvida protegerlo.
Yo siempre lo explico así: amar es proteger. Y proteger no es “ser negativo”; es ser inteligente con lo que te costó y te está costando conseguir.
Regalos caros: lo que duele no es comprarlo… es perderlo.
Un regalo caro casi nunca se siente caro el día que lo compras. Se siente caro el día que se pierde, se roba o se daña.
Piensa en ejemplos bien reales: un anillo de compromiso, una cadena, un reloj de lujo, una cartera de diseñador, una cámara para crear contenido, un laptop nuevo, un iPad, o ese celular que hoy cuesta más que un pasaje. Muchas personas asumen que “la póliza de hogar lo cubre”, y sí: las pólizas de hogar o renter’s suelen cubrir propiedad personal… pero los artículos de alto valor suelen tener límites especiales (sublímites), especialmente en categorías como la joyería. El resultado es que puedes tener una pérdida grande y que la póliza solo pague hasta el límite permitido.
¿Qué se hace entonces? En muchos casos, lo correcto es añadir una cubierta especial por endoso (rider/endorsement) o programar (schedule) ese artículo con su valor, para aumentar el límite y ampliar la protección según aplique. Esto es algo común en seguros: un endoso es una enmienda a tu póliza que ajusta términos y coberturas.
Mi recomendación práctica es simple: si el regalo “te dolería” reemplazarlo mañana, merece una conversación con nosotros. Con una valoración, un recibo y una revisión de cubierta se resuelve; pero, a veces conviene una póliza específica para objetos valiosos.
Y, si hay escapada romántica, el amor no se planifica sin plan B.
San Valentín también viene con viajes cortos: una noche en hotel, un vuelo rápido, un crucero, una reserva no reembolsable “porque estaba en especial”. Y ahí entra el tema de seguro de viaje: no es solo “por si cancelo”; es por lo que pasa alrededor del viaje.
En general, los planes de protección de viaje pueden incluir cosas como cancelación o interrupción, atrasos, conexiones perdidas, equipaje perdido o demorado, y en muchos casos gastos médicos y evacuación por emergencia.
Ahora, con transparencia total: no todas las situaciones están cubiertas y las exclusiones cambian por plan. Por ejemplo, algunas actividades “riesgosas”, como ciertas aventuras o deportes extremos pueden requerir endosos o cubiertas adicionales, y por eso siempre insisto en leer el resumen de beneficios y condiciones antes de comprar.
Si tu escapada incluye reservas no reembolsables (hotel, vuelos, tours), o si el viaje depende de fechas exactas (por trabajo, bodas, eventos), vale la pena evaluar opciones. No para gastar por gastar, sino para evitar que un imprevisto convierta un viaje romántico en una pérdida grande.
Asistencia en carretera: el detalle que salva el mood.
Nada mata más un plan romántico que: goma explotada, batería muerta, llaves encerradas o grúa a medianoche. La asistencia en carretera suele cubrir servicios como remolque, jump-start de batería, cambio de goma, cerrajería/lockout y otros auxilios básicos.
Antes de tirarte a la carretera para esa escapada, lo más responsable es verificar si tu póliza lo incluye, si es un endoso adicional, si tienes límites por evento y cuál es el proceso para solicitar el servicio (app, teléfono, etc.). Ese check rápido puede ahorrarte estrés y dinero.
Amar es proteger: ¡mi invitación esta semana!
Si vas a regalar algo costoso, o si ya lo regalaste, no te quedes con la duda. La pregunta no es “¿tengo seguro?” La pregunta correcta es: ¿estoy asegurado por el valor real y con la protección correcta para ese tipo de artículo? Y si vas a viajar, la pregunta es: ¿qué pasa si algo se atrasa, se cancela o tengo una emergencia?
En PR-Insurance Solutions te puedo ayudar a revisar tu póliza actual, identificar esos huecos típicos y recomendarte la opción más sensata según tu caso—sin drama y sin complicarte la vida porque al final, de eso se trata: amar es proteger y proteger es cuidar lo que tanto te ha costado construir.
